lunes, 24 de noviembre de 2008

Taíno Digital


Quinientos años huyendo por las montañas, guarecido en las quebradas ocultando lo que dejaste. Cinco siglos de dolor amalgaman este fantasma que ahíto de tus carroñas intenta calmar su hambre arrancándose de raíz el estómago.

El espejo devela un taíno digital, moderno y sofisticado que sobrevive al tiempo y la evolución. Cinco colores, cinco formas, cinco fantasmas; uno por cada siglo.

Un microbio precolombino impulsa este amasijo de carne y huesos sin digestión. Este arcano sobrevive a la alquimia que bulle sin cesar en este caribe turbulento. Este gusano sin linaje ni alcurnia viaja de noche tras el viento, campea los años esperando el momento de la insurrección de los olvidados.

El llanto deviene en sonrisa con el tiempo, confundiendo el dolor que acumulan tus museos. Llegará el día en que despierten las deidades profanadas y ya no las considerarás tesoros de guerras. Llegará el día en que aprenda por fin a odiarte y sabré apretar el puño y con dedo acusador me levantaré contra ti.

Desnudo y sin pudor me confieso ingenuo y soñador, aletargado en ilusiones, como el gen que iverna bajo esta hermosa piel que maquilla el cosmético ultravioleta. Ha llegado el momento de despertar del viejo cacique que corre por mis venas. ¡Bienvenidos a la Era del Taíno Digital!

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