martes, 3 de febrero de 2009

De la Niñez I


Nací en un pueblo lejano del
país más cercano.

Nací en la falda de una loma, en un
pedazo de tierra que se resbaló de la
montaña.

Nací débil, no lo niego; me hice fuerte
entre los naranjos y en el guayabal silvestre.

Supe del lodo y el frío entre el rocío y la
lluvia. Supe de brujas y ciguapas; de cornadas
de novillos y de trotes de jumentos.

Supe de resguardos, de tisanas y ensalmos,
de “maldeojos”; de gallos entabacados.

Me hablaron de las botijas, del poder
del alcanfor y un abuelo me juró que de
noche salen indios.

Supe de horas santas y de velas ofrecidas,
también tuve el privilegio de cagar en las
letrinas.

Supe de malcriadeces y del poder del
tirigüillo en las canillas; fui partero de una
perra y vi poner las gallinas.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada