lunes, 13 de abril de 2009

De lo que pudo ser


Cuando se rompen los sueños y se desparraman las ilusiones
es preciso recoger las añoranzas y tomarse el tiempo
de pensar en lo que pudo ser.

Como el lunes irresponsable que hereda una hermosa luna
del domingo por la noche y no sabiendo qué hacer con ella
se la cambia al cielo por el sol.

Hace solo unos instantes una abeja orgullosa que no
entendió qué le hizo falta para ser mariposa, tomó la valiente
resolución de suicidarse en la espalda de un transeúnte.

Un cabello místico se desprende trotando hacia el suelo
y me recuerda que de haberle puesto en el centro en vez
de “e” una “a”, hoy pudo ser un valiente corcel.

Conocí una lágrima brava que vivía en la mejilla de la
ofendida doncella; me aseguró daría la vida entera por ser
gota de sangre en los labios rotos del agresor.

En estos momentos hay en muchas bocas, muecas y
llantos reprimidos esperando el momento de hacerse
sonrisas y carcajadas.

Suerte sea que mis puños se oculten en mis bolsillos
y que termine esta prosa sin un fatal estribillo.

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